24 enero 2007

Viejos caminos nuevos


El otro día se discutía en este mismo blog a cuenta de la diversidad musical, estilística y vital de la piel de toro. Pues bien, tanta variedad místical, vital y territorial si algo bueno había de dejarnos es un catálogo de creativas células locales difíciles de clasificar y de encuadrar en escenas nacionales más amplias y encorsetadas. Unidades de acción mínima, cuyo pequeño radio de influencia les dota de una envidiable autonomía y les permite emprender trayectos paralelos a las rutas más transitadas de la música popular.

Así que con estas mismas, el pasado jueves, mi querido Sr. Tremolino apareció en casa con el disco de Dotore. Esta pequeña joya está editada por el colectivo Primo, una agrupación de estetas del pop dedicados a la elaboración de chapas, flyers, camisetas y edición de hermosos cedés de edición limitada cuya base de operaciones se circunscribe a Donosti. Hijos no tan bastardos de la parte más sabiamente moderna y reividicable del Donosti Sound (a saber, Aventuras de Kirlian, Aramburu, Ibón Errazkin, la influencia de Felt...), hacen gala de una envidiable hiperactividad que viene dando frutos sustanciosos y de peculiar delicadeza (Rutina, entre ellos). Frutos que han circulado siempre por circuítos reducidos y secretos; ediciones limitadas que quedan reservadas sólo para los más próximos y para algún connaissseur que, pese a estar alejado del centro de influencia, es capaz de detectar estas micro-peripecias (no es mi caso, ya lo han adivinado). Todo esto tiene como objetivo que entiendan que de no ser por el Sr. Tremolino yo no estaría ahora escuchando este precioso disco, tan raro, tan hermoso y que se aleja tanto de las imágenes que podamos tener del pop underground que se hace en nuestras tierras. Por eso, lo mejor es que lean la preciosa reseña que ha hecho en su blog antes de continuar con esta otra, más farragosa (como es habitual).



Demonios del otro lado del océano (Cosas Primo, 2007) es el primer disco largo de Dotore. Es también un primoroso catalogo de lirismo musical y una maravillosa narración de momentos cotidianos, trayectos mentales y viajes al fondo de uno mismo. Dotore, es decir el alter ego de Pablo Martínez Sanromá, se presenta así como un cercano trovador beatnik, en la misma medida en que fueron beatniks Family en algunos momentos de su legendario LP. Con un ánimo poético discreto y con una mesurada melancolía que se diluye en pequeñas complicaciones sonoras muy hermosas. Las letras saben adoptar el laconico tono de confesión tímida y de cuento corto, de libro de viajes... y son arties. Y las guitarras acústicas, las melódicas y la sonoridad de juguete, a medio camino entre el folk más moderno y aquel precioso sonido de una primeriza Cherry Red, arropan todas estas historias pequeñas y tristes haciendo que cobren peso y que te las creas palabra por palabra. Si hubiese que buscar un sonido semejante al de Dotore, tendríamos que volver a hablar de ese otro geniecillo oculto que tanto, tantísimo, me gusta que es François. También se podría decir algo de Aventuras de Kirlian y su sencilla artificiosidad poética en las letras. Tendríamos que contar que canciones como Bahia o El mejor final podían haber estado en una de las libretas perdidas de Javier Aramburu... Para los que gustan más de la disección emocional de los discos, aclarar que aquí encontrarán estrofas tan hermosamente alambicadas como las susurradas en la preciosa Parques de Fiesta (quiero tener un jardín japonés / aunque sea difícl hacerme entender / hablaremos en inglés). Que parece la versión artie de aquella fabulosa Rusos y Chinos de Alpino, pero resulta que tampoco lo es del todo. Y todo estó no alcanzará a contar ni la mitad de lo que contiene este exquisito artefacto fonográfico. y, la verdad, importa poco.



Pero lo que de verdad importa es que Dotore ha firmado un disquito precioso (y de hermosísimo diseño, todo un objeto de deseo) que se sale de todas las posibles clasificaciones estilísticas y musicales. Como les sucede a los deliciosos Elurretan, la excentricidad geográfica de los grandes centros de escenificación cultural se traduce en una personalidad discreta pero única: sano autismo y originalidad. Peripecias y trayectos paralelos, ya decimos, muy alejados de estilismos y superproducciones. Tesoros, variedad y secretos... cosas que se esconden en un variado territorio sonoro (el nuestro el del pop español) que es capaz, simultáneamente, de ofrecer fantochadas y delicias. Cosas como Dotore, nos recuerdan la faceta más poliédrica y peculiar de nuestra realidad artística y sentimental, algo qe siempre viene bien en tiempos de planteamientos simples y pasiones romas. Así que ya saben, los quieran tener otra imagen del pop de aquí vayan a Cosas Primo y pidan una de las 120 copias que han editado o corran a CD-Drome (Madrid ó Barcelona), Tienda Bang! (Madrid) y a Discos Beltza. Por cierto, para quienes se lo estén preguntando, Dotore significa elegante en euskera... aunque parezca una respetuosa fórmula de cortesía debida a alguna autoridad italiana, como apuntamos el otro día en una charla. Misterio, maravillas, palabras que se dan la vuelta. Pero, lo ha contado mejor que yo el Sr. Tremolino, así que le cedo la palabra para terminar...

“En este atípicamente caluroso més de enero en Madrid, este "indian Summer" que parece que nos va a acompañar eternamente, incluso en Febrero, ya tiene su banda sonora; Dotore”



Nubes y Lluvia - Dotore

13 comentarios:

federica pulla dijo...

¡¡¡ Qué preciosidad !!

!! Qué bonita !!

Ya le he encargado una copia al amigo Tremolino. ¿ Es todo el CD así de chulo?

Karpov Shelby dijo...

Si ya he puesto en el post que si, que es muy chulo ...

Federica, esta es la canción más directa (el single, si quieres). El resto es más introspectivo (todavía) pero hay canciones que me gustan incluso más.

El diseño es precioso. Te va a encantar todo el artefacto... Muy recomendable para cualquier lector de este blog, la verdad

El chico de la Zurriola dijo...

Plas, plas, plas...(palmaditas de admiración)

GRITOS EN EL CINE MUDO dijo...

enhorabuena karpov por el post...has conseguido una cosa acojonante y es que espoleado por tu crítica me pase por bang! a pillarme el disco...con el frio que hace

Karpov Shelby dijo...

Qué bien que hayas ido a por el disco, Gritos... Ya nos contarás si te ha gustado.

jesus miguel dijo...

Esta tarde dejaré los CD's en Bang!.

GRITOS EN EL CINE MUDO dijo...

traidores !!!!! el disco no está aún en bang! casi me congelo por esas calles de dios.
alguien me puede avisar cuendo esté ? jsarana@yahoo.com

federica pulla dijo...

¿Y no pillaste la última maqueta/CDR de Bicicross en Bang!? Tiene una canción demoledora ("Chapuzón Chapucero")

Francisca Pulla dijo...

Karpov,

¿Es verdad que ayer El Zurdo salió en mitad del concierto a darte de leches entre el público mientras vociferaba improperios contra tu persona y que Charlie Mysterio te fostiaba con un micro a la puerta de El Sol o son sólo rumores infundados y malpensados de alguna mente calenturienta?

Jorge dijo...

Hola!
Gracias por este bonito post sr Karpov. La verdad es que es una maravilla leer cosas así sobre las cosillas que hacemos... con lo mal que se nos da a nosotros escribir sobre música.

En fin... que a ver si nos conocemos algún día en madrid con el tremolina y todo eso. Agur!
(por cierto, el disco se vende en el cddrome de barna, en el de madrid no).

los Primos!

Karpov Shelby dijo...

No, es totalmente falso.

El Zurdo dio una muestra más de su inquebrantable honradez artística, con un concierto fenomenal donde primó la siempre poco convencional e interesante visión de La Mueca; se negó a dar pábulo a nostalgias seniles, tocó una emotiva y muy acertada "En cualquier fiesta" y acabó con un hermoso y generoso homenaje a Berlanga.

Cerrar con una canción ajena cuando te están pidiendo a gritos las tuyas me parece, en estos tiempos de autobombo extremo, grandísimo. Hubo más presente zurdesco que pasado, lo cual también me pareció muy grande. No tocó Paraíso y yo me quito el sombrero ante eso.

Disfruté mucho.

Diego C dijo...

Qué buena pinta tiene esto.

Anónimo dijo...

la portada parece un anuncio de compresas... y dotore, que nombre, significa "elegante" en vasco... parece el pesudonimo sde un etarra... vaya, como se las gastan estoos pijos donostiarras...