28 enero 2007

En el pecado...



... llevamos la penitencia, como reza el dicho popular. Ustedes y yo nos hemos mentido durante años y hemos terminado por creeernos a pies juntillas esa monserga de afirma que los grupos foráneos tienen unas dotes insuperables para el pop, afinada pericia musical, son estilosos, cuentan con un innato savoir faire y están hechos del mismo material que los sueños. Aunque la aleación lleve poco de éste preciado metal filosofal, nos decimos, algo se nota ¿verdad? Pues no, no es así; y un buen día, cuando menos se lo espera uno, llegan unos gazaparullos de London y nos dejan con tres palmos de narices, a los pies del escenario, y nos ponen del revés esta ilusión.


No nos engañemos, tantas vueltas le hemos dado al magín con estas cosas que hemos terminado por parecer idiotas. Si contamos, de verdad, cómo ha sido nuestra relación con la música popular, encontramos que está plagada de sorpresa y admiración, es cierto, pero también de muchas revelaciones no consumadas, noches vacías viendo a grupos de cuarta, un cierto tedio y un algo de vulgaridad. Y no, no todos los grupos foráneos no son necesariamente mejores. Pero, a pesar de todo, seguimos creyendo nuestro propio cuento chino y nos empeñamos en descubrir una maravilla nueva que llevarnos a la oreja.




Además, la cosa se agrava cuando esta perversión estético-consumista se ve amplificada por la reciente implosión de luz y de color que está viviendo, desde hace unos años, la Internet. Tanto espacio, tanta página personal y tanto blog sólo han logrado acentuar nuestra adiccción chunga a la novedad y, de paso, ocultar la falta de talento, actitud y habilidad. Abotargados como estamos de canciones de MySpace ya no distingimos a un grupucho de tres al cuarto de una rutilante estrella recién nacida. ¿Y esta chapa a cuenta de que viene? se estarán preguntando algunos. Sencillamente, es una reflexión en voz alta para intentar entender cómo es posible que los británicos Strange Idols apareciesen ayer noche en el escenario de la Sala Nasti junto a Los Punsetes. Porque hacía muchísimos años que no se veía un grupo tan mediocre sobre un escenario. La cosa fue como para haberles echado a palos. Sin exagerar.



Precedidos por algunas críticas elogiosas que les señalaban como promesa del indie-pop global, este grupo de chavalotes británicos ha conseguido esconder una absoluta mediocridad tras la máscara que ofrece la realidad virtual. Strange Idols tocaron junto a los Punsetes y demostraron que, en ocasiones, el cesped del otro lado de la verja no siempre parece más sabroso. Strange Idols son un grupo de pueblo inglés que hacen hooligan pop puro y, sobre todo, muy duro. Un pastiche burdo en el que se dan cita los peores tópicos del género británico. Guitarrazos glam, bailecitos medio mods, unas gotas de power-pop del cutre, oh-no-after-punk-no, pintas de hipsterines brit, una buenorra contoneándose con una vulgaridad pasmosa, un baterista absolutamente cerril, un guitarrista con bigote difrazado de moderno, intentos de copiar a los cada vez más discutibles Long Blondes... Strange Idols son un grupo de cuarta regional británica sin ningún interés, carentes de estilo y con unas canciones desastrosas. Y, lo que es peor, sin la pericia instrumental de esas bandas americanas que, pese a ser mediocres, tienen el culo pelao de tocar y tocar y tocar toda la Route 66 arriba y abajo y siempre son capaces de ofrecer un buen show. Esto era como de baile de instituto de una ciudad de la Inglaterra interior. Y no se imaginen la vecinal épica de los Commitments, que tampoco iba por ahí la cosa. Menudos gañanes. Y las luminarias de Indie MP3 diciendo, por las autopistas de la información que estos mongolos hacen un pop excelente al que hay que estar muy atentos. Vinieron, tocaron mal y poco, hicieron cuatro chistes tunos y se fueron. Fín del concierto. El signo de los tiempos. Que alguién nos devuelva el dinero. Y, por favor, no traigan a esta mierda de grupo más. Gracias.




¿Y Los Punsetes? Pues me los perdí por llegar tarde. Otra verdad asumida: los conciertos en Madrid empiezan siempre tarde. Si se anuncia a las diez de la noche no hay problema alguno en aparecer a las once y media. Otro problema del abandono del pensamiento crítico. Otra muestra de que en el pecado llevamos la penitencia. Otra vez será. En concreto, junto a Cohete y Grande-Marlaska, en la fiesta aniversario del colectivo, revista, local y alternativa política alternativa LaDinamo. Eso sí, todavía no se día u hora. Pero ya hablaremos de ello en su momento.


Para corroborar lo aquí dicho, pueden leer al Sr. Tremolino igualmente indignado con este concierto.


Punsetes y Strange Idols tocaron el sábado 27 de enero, en la Sala Nasti (c/ San Vicente Ferrer, 33)


9 comentarios:

Diego C dijo...

No me entero, ¿lo de la Dinamo no era Cohete + Jonston + Ginferno?

http://www.ladinamo.org/blog/?p=126

Karpov Shelby dijo...

No, no, el que no se estaba enterando era yo... entonces los Punsetes tocan también en el Nasti y presentan su single. O eso dijo el simpar Antonna al terminar el concierto. Se agradecerá más información.

Marcos E. H. dijo...

o sea, que es en la dinamo...para no ir, vamos. si es el finde que viene, prefiero a las Reznik, en el Juglar, con los La Familia Atávica

Diego C dijo...

No, lo de la fiesta de la Dinamo es en el Nasti y es el 3 de marzo.

M.E.H. dijo...

OK, a ver qué tal los Jonston...

Karpov Shelby dijo...

mmmm... a ver qué tal. Estará a punto de presentar LP ¿no?

Topor dijo...

Buenas, tunantes,
el concierto de presentación del single no tiene aún fecha fija, será probablemente el 10 (¿el 10?) o el 24 de marzo, en el nasti, eso sí. Ya les dejaré un comment oportunamente. Pondré que es una hora antes a ver si no se nos despista, jodío.
Un abrazo.

espuela voladora dijo...

UFF, en la dinamo. ¡qué mal rollo! Y para darles dinero a los impostores esos que quieren ser alcaldes.... lo que hay que hacer para ver a los grupos: eso sí que es penitencia.

Federica Pulla dijo...

Oich! .... ¡¡¡¡ qué mal rollo !!! ... y mira que sus lo dije que sus fuérais a ver a Frank and Walters, que seguro que estuvo genial ... pero nada ... que al Nasti, que al Nasti ... ¡¡¡¡ Toma Nasti !!!

Eso sus pasa por cotillear hasta las tantas !!!