28 agosto 2006

En busca de una perfección perezosa


Desde hace un par de años, las grandes (y no tan grandes) luminarias del indie canónico vuelven por sus fueros a cuenta de reivindicaciones, blogosferas, influencias y reediciones fonográficas. En parte por sacarse la espinita y acceder a la reverencia de la militancia indie planetaria, en parte por pura nostalgia de sus años mozos, el caso es que, quien más quien menos, está haciendo un hueco en su agenda para juntarse con aquellos amigos con los que editó un par de discos en los ochenta y tocar un par de tardes a la semana.


Ahora le toca el turno a los Orchids, de quienes no dejamos de hablar a cuenta de los discos y singles que editaron con la mítica Sarah Records (y que están al alcance de todos gracias a LTM ). A la siempre agradable noticia, se une el hecho de que sea la disquera Siesta Records la que se ha llevado el gato al agua y vaya a editar, para todo el mundo, el regreso de este combo legendario. Lo leíamos hace unos días en el excelente blog de Joan Vich que, como insider del mundo del disco que es, ofrecía la primicia en exclusiva.



Un poco despùes lo confirmaban los propios Orchids a través de su MySpace. El disco Good to be a stranger saldrá con Siesta y con nadie más, con lo cual supone el segundo gol que marca una discográfica madrileña en el panorama indie planetario en muy pocos días. Además el fichaje tiene mucho de operación secreta, incluyendo una firma del contrato a las dos de la mañana en Glasgow; dato que alegrará a los amigos de historias legendarias, versiones alternativas y cotilleos variopintos.

Personalmente, la noticia me parece buena por varias razones: la primera es que se demuestra la pujanza creativa del indie-pop canónico y la existencia de un creciente interés por el mismo, tras unos momentos en los que estaba todo, por decirlo de manera castiza, más que de capa caída. La segunda es el regreso de Siesta a ese pop de guitarras tintineantes que, es de presumir, pondrá una nota de inmediatez en su refinada escudería. Si precisamente, agradecimos el último disco de Scarlett's Well por ser más fresco y saleroso que el anterior, la presencia de unos Orchids, más allá del valor histórico del asunto, puede prolongar esta sensación un poco más y, de paso, convertir nuestro país en lugar de paso de micro-leyendas del indie canónico.





7 comentarios:

Marisa Cacorchos dijo...

Sustos y temblores me dan a mi las reunificaciones que, al aliento de una serie de comebacks, se deciden a volver al cabo de los años y cuando el arroz está pasado y quemado, para calmar la sed de nostalgia de unos pocos.

Creo que los éxitos de ese tipo de vueltas atrás son muy contados.

A estas alturas, casi más me interesa ver el futuro o rescatar cosas muy antiguas que volver a sentarme a escuchar un grupo que medio fue y nunca volverá a ser.

llevo ya mucho sufrío en esta vía dijo...

Marisa, que entras al capote de siesta como una cornupeta. Pero haces bien, hija, que hay cornear lo rancio. Que los de siesta son unos rancios. Ele.

Doggy dijo...

Marisa ve el futuro en una bola de cristal. Capote, cornupeta, cornear y rancio... Gracias por el link de LTM, querido, no lo conocía. Abrazos!

Karpov Shelby dijo...

Bueno, habrá que esperar al disco. A mi los Orchids me parece que tienen buenas canciones. Marisa, te veo muy severa. Mira Harper Lee que no están nada mal. O el primer disco de Sportique. Son regresos con bastante, pero que bastante, alcurnia.

Es cierto que los niveles de nostalgia fetichista en torno a las bandas clásicas empieza a ser un poco preocupante. Pero la culpa la tiene MySpace. Toda la vida calentandote la cabeza con, pongamos el caso, los Mayfields y un buen día te dejan un mensaje en tu tablón y claro... al indie se le va la pinza.

360º de Separación dijo...

Buena noticia lo de The Orchids, no que la publicación corra a cargo de Siesta, que sinceramente me da igual a estas alturas de la película en la que el sello está tan distanciado de sus inicios (constato, no opino, allá cada cual).

En cualquier caso, soy muy pesimista en cuanto a las resurrecciones de "primeras" figuras del pasado Indie, y lo que viene de los Orchids no me hace aguardar esperanzado. Solo hay una excepción, The Hit Parade, que siempre maravillará.

En cuanto a Harper Lee y Sportique.....son buenos ejemplos, pero no son resurrecciones puesto que Keris Howard y Gregory Webster nunca se llegaron a marchar.

¡Qué dos joyas los 7" de los Mayfields!

Y puestos a recordar, hoy andaba reflexionando sobre PO!, el grupo de Ruth Miller, mi vocalista favorita. Recordé una canción a la que le tengo especial cariño, la versión en francés que la banda se marcaba del Joybang! de los Cudgels. Decididamente el flexi de 9" (extraño tamaño) que la contiene es uno de mis discos favoritos. PO!, The Go Boom!!!, The Pristines, Bulldozer Crash y Mrs. Kipling versioneándose. Mira que el último 7" de Tragadiscos es bonito, pero éste es el mejor disco de versiones del Indie Pop!!!

Perdón por la reflexión en voz alta.

Saludos,

Karpov Shelby dijo...

Estoy de acuerdo en que la vuelta de los Orchids es una buena noticia. Aunque sea sólo por el morbillo de ver cómo tanta guitarrita y tanto flequillito c-86 se mantiene 20 años después.

Y, bueno, siempre es más agradable descubrir grupos nuevos pero tampoco está mal un comeback para aplacar el fetichismo pop.

El miedo es que sea como el The Bank of England de Blueboy. Pero Blueboy tambiñen firmó luego el magistral primer disco de Beaumont, tampoco vamos a olvidarnos de eso.

Me alegra doggy que te gustase lo de LTM. Tesoros 80s muy bien hechos y recuperados con criterio.

360º de Separación dijo...

Casualmente hace unas semanas rescataba el "The Bank of England" de Blueboy y mi opinión sobre el disco subió enteros, no está a la altura del material de Sarah pero ahora mismo me atrevería a defenderlo, pero yo me encariño pronto con todas las cosas.

A Beaumont no le tengo especial aprecio, canciones sueltas de gran nivel pero en definitiva un mundo que me interesa más bien poco.

Ya puestos no nos olvidemos de los dos preciosos 7" de Arabesque, dos joyitas con un encarpetado de gran gusto.

Saludos,