04 octubre 2006

Esto debería acabarse aquí y así



Desde que hace unos días se desatase una agria polémica en este mismo blog acerca de la calidad musical de los Flow , la línea más dura de mis lectores me ha venido recordando que tengo pendiente la crítica de su último LP, Lo Normal. Y la verdad es que el disco en cuestión lleva varios días sonando en el pequeño iPod de Karpov en su formato de descarga ilegal, precisamente facilitada por uno de esos recalcitrantes lectores que espera con avidez el monumental palo karpoviano. Máxime cuando se supone que estamos ante el disco que debería rehabilitar a Fernando Vacas como uno de los genios perdidos de nuestro panorama, según una crítica cada vez más despistada y miope. El caso es que, en realidad, la cosa no pasa de ser un sainete de psicodelia facilona en el que los momentos de brillantez quedan eclipsados por la desarmante mediocridad que ha caracterizado siempre la carrera de Vacas.


Con esto se debería cerrar la involuntaria trilogía (¿he contado bien? creo que si, pero tampoco estoy muy seguro, espero correcciones) que conforma el grueso de la carrera de los Flow . Una carrera que se ha caracterizado por seguir, sin rubor alguno, la tendencia del momento con tanto descaro como deatino artístico. Sin el menor asomo de personalidad, Vacas y sus Flow se han intentando apuntar a cada una de las sucesivas modas imperantes, haciendo en cada momento borrón cuenta nueva, apareciendo, cuando ya no les esperaba nadie, ofreciendo mediocres copias de los sonidos en boga. Lo suyo siempre ha sido la picaresca artística involuntariamente cómica. Pero miren por donde que si con aquel pastiche del
tonti-pop que fue el Sensazione, levantó más carcajadas que admiración, con esta nueva entrega hay a quién le ha dado por decir que estamos ante la pequeña obra cumbre de un geniecillo pop. Será cosa del hastío y la estructural falta de talento de nuestra crítica. Será que, al final, a fuerza de insistir, hasta el más tonto se lleva un trocito de pastel del pasteleo que es nuestra música y nuestra escena.


El caso es que, en
Lo Normal, Vacas y compañía se deciden a saquear las arcas de la nueva psicodelia. Lógico, con todo lo que se ha hablado de ella, con tanto brayanwilson y tanta reedición del Smile y del Pet Sounds, es que es, como dice él, lo más normal del mundo. Qué inventen ellos. Que aquí estamos nosotros para poner la apostilla española. Así que, ni corto ni perezoso, agarra el sonido Elephant 6 y se presta a darnos su visión del mismo. Como el hombre tampoco da como para hacer una síntesis, se guía por el excelente When your heart strings break de los Beulah, del que este LP parece, a ratos, una adaptación a formato sainete. Así, vemos que la cosa se inicia con unas canciones que no están mal, de pop sencillito, español, con unas letras más o menos sonrojantes pero encantadoras en su modestia. Así, cosas como Date un salto ó Sí o no, oscilan entre la copia más o menos hábil de las canciones de los mencionados Beulah, Los Planetas más amables, una versión aguada del sonido de La Buena Vida (como la entrañable, Nos separa un taxi) o de los Istochnikov. Eso sí, es muy emocionante cuando canta, en tono confesional, "Todos piensan que soy/ un desastre y yo también/ y eso me importa lo mismo que a ti" en Siempre Alicia; una canción que, por otra parte, parece un hábil patchwork de lugares comunes supuestamente inocentes y elegantemente ambiguos. Qué raro, juraría que ése arreglo de cuerda está tomado directamente del Soidemersol de la Buena Vida. No hagan caso. Como dice él, tú también puedes saltar. Si. O no.

Más dura se pone la cosa cuando, estos remozados Flow empiezan a sentirse seguros en su papel de aprendices de brujo psicodélico y entran en terrenos más progresivos. Ahí es donde dan la medida de sus capacidades y firman vergonzantes paisajes instrumentales a medio camino entre la exotica, el muzak más ramplón y la patochada pretendidamente talentosa (
Cras, Cras, Cras). De romperse en mil pedazos es la infumable Trío La Lá (supongo que con sus Prin LaLá a los coros) y ya directamente de juzgado de guardia el resto del disco de aquí en adelant. Especialmente esa opereta pop en tres movimientos que es Se va el avión. Cantada en un vergonzante falsete, lo que pretende ser una revisión del Revolution de los Spacemen 3 , se queda en una cosa como de Los Who en los ochenta, los Dire Straits de siempre o de un Nacho Cano en estado de iluminación hippy. Más ridículo, si me apuran.


"Una estatua en sal serás, si te vuelves hacia atrás", canta con sentida decisión Vacas, contándonos lo suyo. Toda una declaración de principios para una carrera que ha hecho del oportunismo su leit motiv. Oportunismo que se empeña, y esto es lo más cargante de todo, en vendernos como heterodoxia, apertura mental, capacidad para transitar entre géneros y estilos, cual Paracelso pop (el brujo , aunque bien podía ser el grupo setentero). Ahora se descuelga con una parida pretendidamente genial y, por aburrimiento, tontería o conveniencia (los tres vectores esenciales de nuestro periodismo musical) le ríe todo el mundo la gracia. Talentoso compositor, arreglista sin parangón, factotum del sello Eureka o hábil educador (adiestrador) de jovencísimos talentos, a Vacas sólo le podemos recordar desde aquí lo fugaces que son éstas cosas. Por eso, por su bien, y también por el nuestro, yo le recomiendo una desaparición de leyenda ahora que está en la cresta de la ola. Un exilio dorado e interior. No hay que olvidar que una retirada a tiempo puede equivaler a una victoria definitiva. Él garantiza su puesto en el Olimpo de la posteridad, nosotros la tranquilidad de haber cerrado el capítulo de los Flow en nuestra pequeña historia pop. ¿Se puede pedir más?

10 comentarios:

Federica Pulla dijo...

Fíjate tú que a mi el último disco de FLOW sin que me llegue a apasionar, como que tampoco me disgusta o me irrita como otros muchos de la escena made-in-Spain.

Creo que el tal Vacas tiene ideas, aunque a veces no sepa cómo darles forma o se vaya por los cerros de Úbeda.

La producción tiene su cosa,aunque el sonido carezca de nitidez en momentos y en algunos momentos los FLOW suenen a Prin la la (¿o es al revés?)

Si acaso pegan de pretenciosillos a veces, claro, que siendo amigos del LLorente y habiendo formado parte de la cartera de Acuarela, aún les queda algo de herencia ...

Creo que habría que darles otra oportunidad.

Karpov Shelby dijo...

Puede ser, Federica. La verdad es que la primera mitad del disco no esta mal y es como tu dices.

La cosa empieza a torcerse a partir de la segunda mitad. Cuando se entra en rollos mas progresivos. Si todas las canciones hubiesen sido como la que he colgado sería un entretenimiento agradable.

probertoj dijo...

Pues yo no le veo ni la más mínima gracia a este empacho chungo de Elephant 6. Ahora no vamos todos a Athens, nos tomamos nuestras setitas y hacemos creer a todo el mundo que tenemos todas las cintas caseras de Neutral Milk Hotel, pero que quienes nos molan son Beulah o Elf Power. Manda huevos.

Yo creo que las primeras canciones son restos del Sensazione, disco que daríam ucha risa, pero era bastante más divertido e inocentón que este exceso.

Puestos a reivindicar, hubiera molado más que al Vacas le hubiese encandilado la carrera de Today Is The Day. Al menos, el mal rollo lo hubiésemos visto venir de lejos.

Yo sólo salvo Sí o No y (un poco) Se Va El Avión, que es un horror, claro, pero al menos te ríes de las pretensiones.

Y la crítica establecida, pues como últimamente, oyendo campanas de hace 5 años y alabando los ecos rebotados por paredes chungas.

Aquí sí se debe hablar de caca y no con Tarántula.

Retornado del Exilio Interior dijo...

A destiempo intervengo para decir que este tío del que habláis es muy feo. Lo demás no lo entiendo. Buenos días.

marta dijo...

mira que no lo he escuchao aún, pero me temo que voy a suscribir a karpov otra vez. lo que yo no entiendo es cómo hace el tío pa volver a meterla doblá. que colara el rollito "reinventarse" cuando sacaron aquel pastiche tontipop con pretensiones pues vale, pero que a estas alturas no hayan perdido cualquier atisbo de credibilidad clama al cielo. ¿qué va a ser lo próximo? podemos hacer una porra, a ver a qué carro se apuntan. yo apuesto porque vuelven de shoegazers dentro de dos años, que es una cosa que ya vuelve a estar de moda en suecia así que aquí a las provincias llegará el año que viene (y ellos un poco más tarde, el tiempo que tardan en grabar, claro).
por cierto, coincido también con el exiliado, que da un mal rollo encontrarse con ese tío por las calles de córdoba...

Regiones Devastadas dijo...

El tal Fernando Vacas ese es un caradura y un jeta, y no hay que darle más oportunidades. Ni una más. Las ha tenido todas y ni por esas. Recordad el primer single de Flow, que se desplegaba e incluía una lista de todo lo que molaba entonces (de Dinosaurjunior a Truman Capote, muy nineties todo), a modo de biblia orientativa. Pues en ésas seguimos. Y además son de la quinta de Los Planetas, si no mayores, que ya es decir. Le tenía que dar vergüenza ir vestido tan payaso, de divo psicodélico y tal pascual; que no es lo mismo voluntad que talento, y que a éste lo veremos de arreglista del Bumbury, y si no al tiempo.

Ah, lo de Prin Lalá:

Leopoldo: ...había un perro, un perro de trapo que era el autor que más escribía libros, que se llamaba Prin Lalá, escribía libros sobre su viaje a la luna, etc...

Michi: ...escribía recetas de cocina y escribía un libro médico del que yo tengo dos ejemplares, que era todo enfermedades inventadas, pero que realmente no eran tan inventadas, porque eran todas: “la pérdida de la inteligencia”, “pérdida de la vista”... era todo pérdidas, y luego había también mapas...

Las niñas, que estaban viendo “El desencanto” y se fijaron en esto...

(“Los imbéciles siguen siendo imbéciles, proyectemos lo que proyectemos.” –Gasset Dubois dixit, hace un momento.)

dani

Karpov Shelby dijo...

Pero estos no fueron shoegazers al principio? O era noise-pop-noventaidós?

De arreglista del Bumbury... eso lo veo, Barón. Pefectamente.

probertoj dijo...

Noisepop noventaidos en su primer single y en el disco debut, el frustrante Headquake.

Después, miniaturistas pop con pretensiones de ser Calvin Johnson en su ep en Elefant.

Después tontipoppies con pretensiones de ironía. Porque eres un automático.

Después, nuevo ep con canciones a lo Screamadelica y una baladilla de amores de verano.

Y por último, como dirían los alehop, esta gran cagarruta sónica.

Siempre llegando tarde a todo, y siempre con (demasiada) influencia entre los medios.

Yusuf II dijo...

Pues si, es un tanto penosa (por falta de gracia, imaginación y sentido) la imitación del sonido elephant6. También toca un poco las narices, el gafapastoncio este se podía haber inspirado en su padre (como hace el superjuez).

Por si alguno quiere un término de comparación, en Optical Atlas acabo de escuchar una versión de Buddy Holly por los Gerbils que es una pasada, por poner un ejemplo:

http://www.opticalatlas.com/sounds/Gerbils%20-%20Heartbeat.mp3

Ano Nimoy dijo...

Dios Mío! Vivo en un país con mucho tiempo libre o muy poco compromiso para emplearlo. ¿Realmente puede "desatarse una agria polémica" (cito) a cuenta del disco...¡¡de Flow!!?

Gracias Santo Tomás de Aquino, Patrón Mío de las discusiones inútiles, por iluminar a tantos congéneres.

Yo que había llegado a este blog porque me habían animado con la afirmación de que estaba llena de "temas interesantes".

El disco de Flow, she said...