25 septiembre 2006

Sonido perfecto para siempre


Hay quien dice que en este blog se otorga demasiada relavancia a la música en directo. Que pesa mucho la crónica de concierto y que eso le da un aire y un tono antiguo, como de vieja revista de rock. Qué se le va a hacer. Al final, a pesar de la convergencia tecnológica, nos hemos fosilizado. Siendo de esa vieja escuela, el escenario no deja de parecerme una interesante prueba para ver hasta dónde puede dar de si un grupo. No es imprescindible, hay grupos que no necesitan pisar las tablas para demostrar su valía. En el caso de hoy, por el contrario, la progresiva búsqueda de la perfección de los Cohete se aprecia de manera excelente en directo, donde las canciones parecen cobrar nueva vida, elevadas a las alturas por una banda que van camino de convertirse en campeones sonoros de la temporada.

Con los Cohete hemos podido presenciar, concierto a concierto, los avances en su peculiar búsqueda de la excelencia formal. Excelentes músicos y simpáticos interpretes, en los últimos tiempos, les hemos visto dar vueltas alrededor de su propia órbita, en un interesante viaje hacia el fondo de ellos mismos que ha incluído una agenda de conciertos muy dilatada. Concierto a concierto, han ido añadiendo nuevos matices y piezas a su particular mecano musical. Así, su prodigalidad sobre las tablas nos ha permitido seguir miliétricamente su inquietud progresiva hasta ayer mismo (literal). En el concierto que ofrecieron ayer en la sala Nasti, nuestros amigos mostraron hasta qué punto han tomado un acertado desvío que les ha separado de su característico rock quebrado, para dotarse de una rítmica pulsión soul - pop, un poco robada a los Orange Juice. Así, se han trasmutado, de la noche a la mañana, en una Ram Jam Band futurista, amable y efectiva. Una banda que, donde antes tenía brillantes aciertos, ahora ofrece golpes maestros. Eso sí, de manera un poco intermitente, dados los requiebros vanguardistas con que se empeñan en salpimentar todas y cada una de sus canciones.




Con trompetista ya fijo en la formación, consiguen alejarse (sin olvidarlos del todo) de los apatrullados aires familiares para convertirse en unos rotundos hijos bastardos de los Dexy's Midnight Runners. Todavía se echa en falta el delicioso e inmediato acento pop propio de su ex, Jonston (como siempre entre el público) y a veces las canciones parecen meras excusas para dar rienda suelta a unas inquietudes instrumentales excesivas... Sigue habiendo demasiados cambios, muchas veces se tiene la sensación de que mejor sería que mantuviesen una dirección única en lo musical. Porque el problema que veo yo a los Cohete es que, a ratos, son buenos de más... Y se meten en unos círculos concentricos que hacen que se pierda la melodía, el rítmo, la emoción y la urgencia. Con menos excelencia y un poco más de sencillez, Cohete harían más honor a su nombre. Y es que, todavía se les ve más orbitando sobre ellos mismos que describiendo una trayectoria certera. Eso sí, aprovechan las canciones más tarareables (especialmente Micromacro) para arrasar. Lo que demuestra que esta aeronave cuenta con combustible de sobra para llegar muy lejos. Así, como sin querer o como quien no quiere la cosa, dieron su enésimo concierto brillante de la temporada.

Tras ellos, el grupo chileno Pánico protagonizó una de las escenas más ridículas que se recuerdan en Madrid. Nada menos que una hora estuvieron montando aparataje musical (cajitas de rítmos, pedaleras, secuenciadores y samplers) en un intervalo que ni los Rolling Stones... No sólo hicieron gala de una penosa falta de destreza, sino de una lamentable pose de estrellita emergente henchida de superioridad vacua. Cuando por fín lograron encontrar el botón de ON, nos encontramos que la verdad que venían a descubrirnos los avanzados chilenos no era más que el tecno-punk que estaba de moda hace dos años (ya saben LCD Sound System). En fín, RIDÍCULO. A la primera canción decidí que era mejor irse a la cama con el recuerdo de unos, tecnicamente perfectos, Cohete y a soñar con el día en que sus canciones, libres de cambios crucen nuestro firmamento fonográfico como rotundas gemas rock.

Por cierto (1), para los que prefieran la música en disco, hay un flamante CD-single con los cuatro temas más señalados de su carrera.

Por cierto (2), me contaron que a los Pánico la electrónica les jugó una mala pasada y a la tercera canción se quedaron sin sonido y tuvieron que parar el concierto un rato más. Qué pena.




11 comentarios:

Federica Pulla dijo...

Pues nosotros fuimos a ver a The Hidden Cameras. A pesar del barullo que supone organizar un concierto en medio de un follón tremendo en la calle Fuencarral (!!!,los HD estuvieron FENOMENAL. Ni pretenciosos, ni tuneros, ni indies, solo MARAVILLOSOS.

Y como el Pisuerga para por donde le dé la gana, HOY SE CIERRRA EL PLAZO PARA ADMITIR LISTAS PARA EL PEDIDO A CHERRY RED.

Karpov Shelby dijo...

Federica ¿te llegó mi correo? Si es que no enviamé tu mail al correo que aparece al final de los posts!

Diego C dijo...

¿"Inquietudes instrumentales excesivas"? Precisamente eso es lo que hace diferentes a Cohete. El barroquismo, los tres estribillos por canción y las canciones sin estribillo, los falsos finales, los arreglos guitarreros imposibles, las canciones de 15 partes, el empezar a cantar en el minuto dos... Yo creo que van a más, a mucho más.

Karpov Shelby dijo...

Bueno, Diego, los Cohete estuvieron muy bien. Practicamente perfectos, como dices y es cierto que van a más.

Pero a veces se trata de una perfección en exceso milimetrada y creo que muchas de las cosas que mencionas, introducen una complejidad que tampoco pide la canción. Y es que, a mi las canciones de 15 partes me dan un poco de miedo.

Por lo demás, ya digo perfectos. El post pretendía ser laudatorio en un 90%.

probertoj dijo...

Los post de Karpov es lo que tienen: que aunque sean para alabar, (casi) siempre hay espacio para una pequeña puyita. Que nunca viene mal y que, como a los Cohete sus inquietudes instrumentales, es lo que los convierte en diferentes.

Dicho esto, yo estoy con Diego en que el barroquismo y las canciones con 15 partes son lo suyo. De momento aciertan y molan, aunque si algún día les da por fallar, el desastre se va a notar más que en otros grupos que van a lo básico.

En cualquier caso, estoy a la espera del cd-ep para saber si van a más o no.

Y respecto a lo de la música en directo, debe ser que siendo de provincias y sobreviviendo a la hambruna de salas y escenarios te acostumbras a juzgar menos a los artistas por sus conciertos.

Pero vamos, que tampoco hablaba de un Karpov fosilizado. Porque si eso existe, me pido uno para el saloncito de mi casa.

Karpov Shelby dijo...

A ver si no confundimos los conceptos , amigos. Las críticas de Karpov no llevan siempre una pulla. No es una marca de la casa. Esta crítica no la llevaba. Lo que sucede es que en los sistemas binarios de unos y otros las cosas son o blanco o negro. Si te gusta un grupo te gusta sin posibilidad de comentario u opinión.

Pues a mí Cohete me gustan mucho. Siempre que tocan voy a verles. Cada vez que he ido me he asombrado . Pero eso no quita para que pueda encontrar cosas que no me gustan (como, por otra parte pasa en todos los grupos que me gustan). Y, lo digo tranquilamente porque como Cohete son grandes pues no pasa nada por decir lo que nos gusta menos.

Lo otro se llama adulación y lo pueden encontrar en la prensa musical, gratis o pagando (eso sí, sin el encanto de las erratas de estos posts)

Urs dijo...

Oiga Karpov, aquí uno de los aludidos al habla. Lo tuyo lo llamo yo una crítica constructiva. Y gracias por las flores.
Sin embargo, hay algo que no puedo dejar sin castigo, digo respuesta: igual tienes razón que a alguna canción le sobran una o varias partes, no sé, me falta evidentemente la objetividad o la distancia en el tiempo para juzgarlo,nos salen así, p e r o te puedo asegurar que ninguna canción es una excusa para demostrar supuestas inquietudes instrumentales!! Lo que siempre nos ha importado por encima de todo es la canción como tal y eso espero que se note. Y lo de rock progresivo...ay, eso duele, yo siempre nos tomaba por un grupo de pop, sí sí..

Bueno, hablar de la propia música es algo muy feo así que un saludo y hasta otra, Urs

Karpov Shelby dijo...

Ja, ja, Amigo Urs, yo acepto el castigo con humildad. Sobre todo después de vuestro concierto del sábado. Solo puntalizar que cuando hablo de rollo progresivo y Cohete pienso más en el Ayers o en el Riba que en los Genesis o los Yes. Desde el momento uno. No os voy a llamar progresivos así, por el morro.

Lo de las inquietudes instrumentales estoy por retirarlo, ya que nadie lo ha entendido. No era tanto por pregresivos (en el mal sentido) como por querer areglar la canción aquí y allá. Que la canción importa se nota, y mucho. ¿Por qué crees que me quejo de los cambios? Porque a ratos estás tan a gusto con la melodía ahí disfrutando que descoloca. Pero bueno, lo mejor es que lo contéis todo en vuestros conciertos. Que, y en eso estamos unos y otros de acuerdo, es lo que disfrutamos todos.

Marcos E. H. dijo...

ya que estamos, guay el cd, la carpeta se ha revelao morfológicamente cambiante, o sea, que se despega y alabea ella solita. la próxima vez que le metan soldadura.

Diego C dijo...

¡Eh, es lo que tiene el do-it-yourself!

karpovshelby dijo...

Eso es cierto, el DIY tiene esos imprevistos. A m me gustan los CD-Rs cosidos, como el de Ray Rumours !!