05 agosto 2006

Golosina visual


Las extensiones involuntarias de lo twee son variadas e impredecibles. Mientras admiradores y detractores del concepto centran sus alabanzas e iras en el penúltimo grupo sueco, en esa difusa esfera de la cultura pop que es el mundo de la ilustración pervive una parte de esa ideología cutie que, mucho más blanda, radical, esteticista y cariñosa permanece a la espera de que el amor mueva el mundo.




Así que, trasteando y trasteando por esa blanda membrana de tedio eléctrico que es Internet los sábados por la tarde, me he encontrado con un illustration-blog de lo más recomendable para los amantes de las estéticas suaves y las emociones puras. Cosasmínimas es un compendio de dibujitos, consejos, recomendaciones y notas sobre proyectos iniciados, terminados o dejados en un cajón que te puede tener un par de horas mirando, siguiendo links a otros blogs de ilustradores (excelentes recomendaciones) y dispersándote de cuadrito en cuadrito hasta que se te va el santo al cielo por completo.




Las micro-historias que cuenta Blanca Gómez a través de sus ilustraciones son simples, simpáticas, agradables, cotidianas y cursis. ¿Te da miedo ser feliz? Desde luego a esta artista gráfica parece que no. Sus esfuerzos en pos de la simplicidad, la ausencia absoluta de pretensiones y la falta de rubor a la hora conciliar el modernismo cool con el ánimo cariñoso, resultan cualidades de lo más simpáticas y refrescantes.




Al igual que sucede cuando viajas a través del mundo insólito y humorístico de Paul Frank, o del
delicado universo musical y gráfico de François, una alegría utópica te embarga. Porque no es común en el modernísimo mundo del diseño, gobernado por esos tremendamente a-culturales y malignos trend-setters y cool-hunters, despojarse de pretensiones aleatorias (léase ansia gratuíta de provocación, rupturas mal entendidas, confusión pintoresca entre feismo y estilo ...) y centrarse en la misión última que debe guiar cualquier diseño e ilustración, que no es otra que hacer del mundo un lugar más hermoso. La alegría de pensar que un planeta más juguetón es posible.




Un paseo por Cosasminim
as resulta un bonito ejercicio de origami mental dispuesto en viñetas de colores. Eso sí, como sucede en toda la cosmogonía twee, es imprescidible que el paseante esté dispuesto aceptar el juego de la inocencia total, despojarse de manías y resabios, y disfrutar de unos trazos de niña cursi capaz de conjurar la máxima armonía con unos recursos mínimos y cariñosos. Y, desde luego, si yo tuviese un sellito de indie-pop no me lo pensaría dos veces en llamar al teléfono de esta mini-maestra de lo cutie.






1 comentario:

luis dijo...

Oye, me ha gustado mucho.